Ganas de disfrutar del viento, del sol... y sobre todo mucha calma y sentido del humor. Deberás traer todo esto, además de tu equipaje, en una bolsa flexible. Las maletas rígidas no sirven. También necesitarás un saco de dormir (algunos barcos disponen de edredones y sábanas: consultar)
La higiene a bordo es una virtud: no olvides traer tus artículos de aseo personal. Además, para el día, una gorra con visera, gafas de sol y crema de protección solar. Para la noche, un chubasquero y ropa de abrigo. A todas horas, calzado tipo náutico o suela de goma blanca (imprescindible en cubierta) |